Los santeros no se pueden cremar

¿Por qué los Santeros no se pueden cremar en la religión Osha Ifá?

Para quienes practican nuestra religión yoruba, la idea de la vida y la muerte en la Regla de Osha-Ifá (santería) es lo mismo que realizar un viaje. 

La vida y la muerte nunca se separan porque se trata de un proceso continuo, es como un círculo activo y permanente de nacer y morir. Nuestra vida transcurre en este ciclo mientras logramos lo que queremos, nuestro propio desarrollo espiritual y ganamos el derecho a vivir junto con Oloddumare para que luego, ante la muerte, nuestra familia nos rinda culto como antepasados.

Para entender la razón por la que no podemos ser incinerados los Olorishas (santeros), debemos comprender cómo es vista la muerte ante los ojos de los Yoruba, y con todo el respeto de mis mayores y guías espirituales lo explico.

¿Cómo percibimos la muerte los religiosos en la Regla de Osha-Ifá?

En la religión yoruba se percibe que nuestros cuerpos se dividen en Orí, Ará y Emí.

Sus significados:

  • Orí es nuestra alma, pero está representada por la cabeza, y es quién elige en el cielo nuestro destino en la tierra.
  • Ará, es físicamente nuestro cuerpo.
  • Emí es conocido como nuestro aliento de vida.

Veamos la vida y la muerte como un ciclo, al nacer el aliento de vida nos lo brinda Emí, después la deidad Dadá es quien nos cuida y más tarde nuestro Orisha Alagbatori, el Ángel de la Guarda, nos guía y protege por los caminos de la vida, luego Ikú (la muerte) nos acompaña al final del ciclo terrenal.

El proceso de la Muerte para los Yoruba:

Cuando el ser humano muere es Ikú quien se encarga de nuestro cuerpo, pero esta jamás puede llevarnos sin permiso de Oloddumare, el gran dios supremo yoruba. En el Odun Ogbe Fun la muerte también tiene un tratado con Orunmila, el adivino de Ifá, donde Ikú no puede tomar a sus hijos (quienes llevan el ildé de Orula) a menos que esté indicado.

Cuando ya la muerte esté autorizada, se lleva a la persona para comer, pero necesariamente esta debe compartir con la Madre Tierra, que es quien acabará con los restos mortales que queden (la descomposición cadavérica y de las materias orgánicas nace en el Oddun Irete Kutan).

Nuestro cuerpo físicamente desaparece, pero para los Yorubas somos enviados al cielo y su concepto de cielo es bajo la tierra. Nuestra alma no muere, y Babalú Ayé es el encargado de llevarnos en su «carroza fúnebre» al cementerio, allí es recibido por la orisha Obbá (custodio de las tumbas), ya en la tumba lo acompaña Yewá (deidad que habita dentro del féretro) y por último Oyá es quien nos acompaña al cielo.

Finalmente, Oyá lleva nuestra alma ante Oloddumare para ser enjuiciados y Dios es quién establece nuestro destino, por ello es importante realizar correctamente las honras fúnebres para que nuestra alma no quede errante y vaya a parar a Òrún-Apadi (donde van las almas malignas).

Como ves nuestra alma siempre irá acompañada y no debemos tener miedo a que deambule entre astrales, claro está que nuestro comportamiento terrenal es primordial para encontrar nuestro destino después de la muerte.

En cada paso de nuestra vida y muerte siempre tendremos a los Orishas a nuestro lado y, por lo tanto, es vital la importancia de venerarlos a todos por igual con infinita gratitud.

El tiempo de vida lo podemos reducir, pero no alargar

Todos nosotros tenemos un pacto y elegimos un tiempo fijado de vida cuando bajamos del cielo a la tierra. Este tiempo lo podemos reducir, pero no alargar. Quizás has escuchado la frase «estaba cumplido» cuando algún santero muere y es que ese día era el fijado.

Sin embargo, si una persona se le acerca la muerte antes del tiempo fijado, se le puede salvar porque aún no está «cumplido».

Algunos motivos para que la persona muera antes pueden ser: desobediencia, faltas de respeto, prohibiciones rotas, incumplimiento a los consejos dados por sus Orishas, aunque si vemos lo externo, la brujería también puede causar la muerte prematura.

Pero lleguemos entonces al cuestionamiento de este artículo, sabemos que los santeros no se pueden cremar ¿Cuál es la razón?

¿Por qué no podemos ser incinerados los Olorishas en la Santería?

Los santeros «Olorishas» no podemos ser cremados, tenemos que ser sepultados para que el proceso de vida y muerte antes explicado llegue a completarse.

Por esta causa es importante entender y aceptar antes de entrar en nuestra religión yoruba o consagrarnos que al morir regresaremos a la madre tierra, porque de ella somos y a ella nos debemos.

Si somos cremados el cuerpo es calcinado, y nuestro espíritu no puede convertirse en un antepasado porque no «brota» no «florece».

Enterrar el cadáver en la tierra tiene mucha significación espiritual, ya que la madre tierra sirve como la entrada en el cielo, así lo dice Ifá en el Odun Irete Ogunda donde nace:

«Lo que la tierra da, ella se lo come»

Ifá

También en nuestra religión nos entierran con el mismo traje ceremonial que nos pusimos en nuestra coronación como Olorishas, puesto que con este nos coronaron como reyes y así mismo nos despedimos del mundo terrenal, como reyes.

Recordemos ser bondadosos, humildes y sabios en este plano terrenal, como mismo un día llegamos a la tierra y nos recibieron con los brazos abiertos, llegamos al cielo y nos recibirán con los brazos abiertos.

Que Olodumare lo ampare, le regale salud, bendiciones y mucha abundancia en su vida, un abrazo.

2 comentarios en “¿Por qué los Santeros no se pueden cremar en la religión Osha Ifá?”

  1. Buenas noches soy de Venezuela cuando mi hermano murió el dejo dicho que no lo cremarán por ser santero luego de un tiempo entendí cuál era ese significado gracias por este articulo

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